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Los Escarabajos Descortezadores del Pino, con énfasis en Dendroctonus frontalis: Guia para la Detección Aérea

Ronald F. Billings - Texas Forest Service, Lufkin, Texas,
Jaime E. Flores L. - Universidad Autónoma de Nuevo León, Linares, México y
R. Scott Cameron - International Paper Company, Savannah, Georgia.

Texas Forest Service; A Member of the Texas A&M University System; Publication 149.
Publicado en 1996 por Texas A&M Printing Center; College Station, Texas 77843.

Indice

Introducción
Propósitos de la Detección Aérea
Como Planificar y Conducir el Vuelo de Detección
  Avionetas y Equipo
  Mapas de Vuelo
  Frecuencia de Vuelos
  Atributos de un Observador Aéreo
  Número de Observadores
  Calendarización de los Vuelos
  Altitud del Vuelo
Como Reconocer, Evaluar y Trazar Brotes de D. frontalis
  Reconociendo Brotes de D. frontalis
  Distinguiendo Brotes de Dendroctonus de otros Problemas
  Evaluando el Potencial de Expansión del Brote
  Determinando Prioridades para la Inspección Terrestre
  Trazando Infestaciones de Dendroctonus
  Reporte y Evaluación de la Información de Detección
  Inspecciónes Aéreas de Seguimiento
Resumen del Vuelo de Detección Aérea
Diferencias Regionales
Reconocimientos
Literatura Citada

Introducción

El principal medio para la detección oportuna de epidemias de descortezadores en los pinares, es la realización periódica de prospecciones aéreas. Los árboles infestados son visibles desde el aire a medida que sus copas cambian de una coloración verde hacia una amarillenta, tornándose eventualmente anaranjada, roja o café. En regiones montañosas, se detectan muchos brotes de descortezadores desde puntos panorámicos, sin necesidad de usar avionetas (fig. 1). De una manera u otra, la detección temprana de una infestación (brote) es el primer paso en el control de los descortezadores y para reducir pérdidas de madera.

Este manual explica cómo planificar y conducir una inspección aérea usando mapas para detectar infestaciones nuevas de descortezadores, en el área de distribución del género Dendroctonus. También, se incluyen instrucciones prácticas para el reconocimiento y evaluación desde el aire de infestaciones de Dendroctonus frontalis. Esta información es útil para la capacitación de observadores aéreos.

Propósitos de la Detección Aérea

Los propósitos de la detección aérea son: localizar exactamente las infestaciones, determinar su tamaño relativo y su número, así como también evaluar su prioridad para la inspección terrestre. Para Dendroctonus, esto se logra mediante vuelos periódicos con avionetas o helicópteros sobre los bosques de pino, localizando los brotes en mapas o fotografías aéreas. Una vez detectados desde el aire, los brotes sospechosos son visitados por brigadas terrestres para confirmar el agente causal y determinar la necesidad y prioridad de control (Billings, Pase y Flores, 1990).

Figura 1. En regiones montañosas, se detectan
muchos brotes de descortezadores desde
puntos terrestres, como ésto de Dendroctonus
frontalis
en Honduras.

En la mayoría de las situaciones comerciales, se deben controlar los brotes en expansión del descortezador para evitar pérdidas adicionales de madera, usando alguno de los métodos de control ya aprobados, como los de derribo y aprovechamiento, derribo y abandono (cortar y dejar), aspersión de insecticidas, o bién apilar y quemar (Billings, Flores y Cameron, 1996).

Como Planificar y Conducir el Vuelo de Detección

Avionetas y Equipo
Mapas de Vuelo
Frecuencia de Vuelos
Atributos de un Observador Aéreo
Número de Observadores
Calendarización de los Vuelos
Altitud del Vuelo

Avionetas y Equipo

El éxito de una detección aérea depende en gran parte de la preparación y planificación del vuelo, así como en la perícia y dedicación de los observadores en el avión.

Las avionetas de un sólo motor y de ala alta son las más usadas en la detección aérea. Las avionetas de ala alta (fig. 2) ofrecen una mejor visibilidad que aquellas de ala baja. Se prefieren las avionetas de cuatro o seis plazas a las de dos plazas. Estas avionetas de detección deben ser capaces de realizar un vuelo lento, ya que la mayoría de los vuelos de detección se llevan a cabo a velocidades de 145 a 160 km/hora (90 a 100 millas/hora). Las avionetas deben ser capaces de aterrizar y de despegar en pistas muy cortas y tener una autonomía de vuelo de al menos 5 horas. La avioneta más común es la Cessna Aircraft Co.1 modelos 172, 182, 185, 206 y 210 (fig. 2).

Figura 2. Una avioneta de ala alta de cuatro plazas, usada frecuentamente para las Inspecciónes de detección aérea. Ver los instrumentos para enrollar y manipular los mapas.

1 Mención de productos comerciales no implica la recomendación por parte del Servicio Forestal del USDA ni del Servicio Forestal de Texas.

El equipo a usarse en los vuelos de detección debe ser agrupado en forma de estuche y debe ser llevado en cada vuelo.

Equipo necesario:

  1. Mapas (o fotografías) del área a sobrevolar (fig. 3).
  2. Lápices de colores o crayones.
  3. Bolsa para el mareo.

Equipo opcional:

  1. Cámara de 35 mm con rollo de color.
  2. Grabadora pequeña.
  3. Radio para comunicación terrestre.
  4. Unidad electrónica de navegación aérea.
  5. Lentes oscuros para sol (color amarillo son más adecuados).
  6. Medicamentos contra mareo.

Mapas de Vuelo

Los mapas de vuelo a escala deben ser seleccionados para cubrir completamente el área a sobrevolar. Se pueden usar fotografías aéreas, mapas de índice fotográfico, o bién mosaico de fotografías. Es particularmente importante escoger una escala adecuada. Un mapa de escala grande, como un mapa cuadrangular de 7 ½ minutos (escala 1:24,000) permitiría un trazado exacto, pero comprendería una área más pequeña que un mapa cuadrangular de 15 minutos (escala 1:62,500). Por lo tanto, se necesitarían cuatro mapas de escala 1:24,000 para cubrir la misma área que cubre un mapa de 1:62,500. Muchos mapas de escala grande presentan, además, problemas de manipulación en el avión.

Mapas actualizados que muestran marcas de terreno (caminos, lagos, líneas eléctricas, etc.), plantaciones forestales o campos agrícolas, ayudan para un trazado exacto.

Las líneas paralelas de vuelo (excepto en terreno muy montañoso) deben ser dibujadas en el mapa antes del vuelo de detección (fig. 3). Cada vuelo debe iniciar y terminar en marcas de terreno reconocibles, como intersecciones de caminos, ríos o líneas eléctricas.

Dependiendo de la intensidad de la inspección, las líneas de vuelo deben ser dibujadas a intervalos de 1.6, 4 u 8 km (1, 2 ½ o 5 millas) en dirección Norte-Sur o bién Este-Oeste. La distancia entre las líneas de vuelo y la distancia máxima de observación determinará el porcentaje de cobertura (tabla 1). Si se colocan las líneas de vuelo a intervalos de 4 km (2 ½ millas), cada observador será responsable para la detección de infestaciones en una distancia lateral de 2 km (1 ¼ millas) para obtener un 100 por ciento de cobertura del área Inspecciónada. Si se van a usar fotografías aéreas (escala= 1:15,840 o 1:20,000), no es necesario dibujar las líneas de vuelo. La avioneta simplemente vuela por el centro de cada fotografía secuencial, a medida que los observadores van Inspecciónando hasta 2 km (1 ¼ millas, o sea, la mitad de la anchura de la foto) de cada lado del avión.

Figura 3. Porción de un mapa a escala
1:62,500 mostrando líneas de vuelo de 4 km (2.5 millas) y los puntos de infestaciones probables de Dendroctonus. El símbolo 15/1 indica un brote recientemente detectado con 15 árboles visiblemente atacados y una prioridad 1 para inspección terrestre.

La exactitud de la inspección aérea (número de brotes observados) depende de varios factores, incluyendo la visibilidad, el tamaño de los brotes a ser detectados, la altura de vuelo, la velocidad de la avioneta y los intervalos en las líneas de vuelo. Cuando se esté detectando brotes pequeños (uno a cuatro árboles), la anchura de las franjas de observación debe ser restringida a 0.8 km (½ milla, líneas de vuelo con una milla de intervalo). Si se van a trazar solamente brotes con 5 o más árboles, se puede observar una franja de 1.6 a 2 km (1 o 1 ¼ millas) de anchura a cada lado de la avioneta (líneas de vuelo de 2 a 2 ½ millas de intervalo; ver tabla 1). Durante períodos de baja visibilidad o cuando el número de brotes es alto, es mejor el volar líneas con una separación de 1.6 a 3.2 km (1 a 2 millas). En terreno montañoso es preferible volar siguiendo los contornos del terreno en vez de seguir líneas paralelas.


Tabla 1. Porcentaje de cobertura para intervalos de vuelo y para los límites de observación con dos observadores.

  Porcentaje de cubrimiento si cada observador cubre
 
Intervalo entre
líneas de vuelo
0.8 km
(½ milla)
1.6 km
(1 milla)
2 km
(1¼ millas)

1.6 km 100 -- --
3.2 km 50 100 --
4.0 km 40 80 100
8.0 km 20 40 50

El espacio en las avionetas de inspección es muy limitado. Por lo tanto, se debe desarrollar un sistema eficiente para llevar los mapas o archivos de fotografías antes de iniciar el vuelo. Los mapas más grandes se pueden doblar en forma paralela a las líneas de vuelo y después doblar en pequeñas secciones en forma perpendicular a los dobleces anteriores. Este método tiene ciertas desventajas. Las líneas de vuelo planeadas en forma paralela cercanas al dobléz son difíciles de seguir, a menos de que el mapa sea doblado nuevamente. Además, los mapas se desgastan pronto si son usados con frecuencia, perdiendo información en cada dobléz.

Otra alternativa es la de cortar los mapas de inspección en tiras de un tamaño conveniente. Las tiras que cubren la ruta del vuelo planeado son pegadas secuencialmente y enrolladas en un instrumento (ver fig. 2). El observador hace rotar la perilla para hacer avanzar el mapa y traza la información en la superficie plana del mapa.

La orientación visual sobre terreno plano y pobremente definido puede ser difícil. Se puede lograr una navegación exacta usando sistemas de navegación electrónica en la avioneta. El sistema más usado y más eficiente es portátil y puede ser instalado en diferentes tipos de avionetas (Dull, 1980).

Frecuencia de Vuelos

La frecuencia y el tiempo de los vuelos de deteccción dependerán de ciertos factores, incluyendo la estación del año, el nivel de actividad de descortezadores y la localidad geográfica. En México y los países de America Central, Dendroctonus frontalis puede ser activo durante todo el año, pero la tasa de descoloración del follaje de la copa y la abundancia de brotes nuevos varía considerablemente, según la estación del año.

En los Estados Unidos, la detección de infestaciones nuevas se reduce en los primeros meses de primavera cuando brota el follaje de las latifoliadas y de nuevo cuando las latifoliadas y los cipréses pierden su coloración. Por otro lado, los brotes nuevos son pequeños, aislados y difícil de detectar de diciembre a marzo, por lo que la máxima detección ocurre durante mayo, junio y julio. Durante los años epidémicos, un vuelo a mediados del invierno puede ser útil para localizar infestaciones grandes en latencia o bién los brotes que comenzaron durante el otoño previo (fig. 4A).

Figura 4. Patrones de detección estacional para infestaciones de Dendroctonus frontalis en el área de
la costa del golfo de México en los Estados Unidos (A) y en el Distrito Forestal de Yoro, en Honduras (B).

En Honduras, la mayoría de los brotes nuevos son visibles para el observador aéreo entre febrero y agosto, aunque el mes de mayor detección puede variar de un año a otro (fig. 4B). De esta manera, los vuelos de detección se deben iniciar en febrero y continuar a intervalos de 4 a 6 semanas hasta septiembre. Entre septiembre y febrero, los vuelos de detección se pueden conducir con menor frecuencia.

Atributos de un Observador Aéreo

Un observador entrenado es la clave para una detección aérea exitosa. Los atributos que debe desarrollar el observador son básicamente los siguientes:

  1. Un conocimiento operacional de Dendroctonus frontalis y de las características de la infestación en las diferentes estaciones.

  2. La habilidad para reconocer infestaciones desde el aire y para distinguirlas de los daños provocados por otros factores.

  3. El interés de volar y no estar sujeto a maréos anormales.

  4. Buen sentido de observación y percepción normal de colores (sin daltonismo).

  5. La habilidad para leer mapas y un buen sentido de orientación en el aire y en el terreno. El conocimiento del área a sobrevolar es particularmente útil para el trazado exacto de los brotes en el mapa.

  6. Por lo menos 50 horas de vuelo y experiencias similares en el campo participando en rutinas de detección y de evaluación.

Un entrenamiento es esencial para capacitar a observadores aéreos eficientes. Las sesiones de entrenamiento deben incluir instrucciones en el uso de los mapas y en la evaluación de las infestaciones de Dendroctonus frontalis desde el aire. El uso de diapositivas (transparencias a colores) para mostrar ejemplos de las infestaciones en las diferentes estaciones ofrece la posibilidad de un mejor entrenamiento. Sin embargo, la perícia en la detección aérea proviene definitivamente de la experiencia en vuelo.

Número de Observadores

El número de observadores que se requiere para la detección aérea puede variar de uno a tres. Sobre terreno plano, la tripulación tiene por lo general tres observadores. Un observador se sienta al frente de la avioneta y toma la responsabilidad de la navegación, manteniendo al piloto informado del curso. Desde los asientos traseros, los otros dos observadores detectan y marcan las infestaciones visibles desde cada uno de sus lados. Si sólo hay dos observadores, cualquier observador puede informar al piloto si la avioneta se desvía de las líneas trazadas. Para propósitos de entrenamiento, un observador puede ocupar la plaza derecha trasera, detrás de un observador experimentado. De esta manera pueden realizarse comparaciones en la exactitud de trazado entre el entrenador y el pupilo.

Calendarización de los Vuelos

El clima puede afectar grandemente la eficiencia y la exactitud de la inspección. Las condiciones de clima nublado disminuyen la visibilidad. Por otro lado, las condiciones del vuelo, como la turbulencia, pueden provocar un malestar físico, resultando frecuentemente en la desorientación del observador. El piloto debe evitar volar entre nubes o durante tormentas eléctricas.

Las inspecciones deben ser calendarizadas en días claros con velocidades de viento bajas y con un mínimo de bruma, si es posible. Los vuelos deben ser llevados a cabo entre las nueve de la mañana a las tres de la tarde para evitar sombras. Para reducir la fatiga de los observadores, los vuelos de detección no deben durar más de cuatro horas consecutivas sin realizar algún aterrizaje intermedio. Dos vuelos cortos durante el día son más efectivos que un sólo vuelo largo.

Altitud del Vuelo

Para la detección de brotes de Dendroctonus, la altitud del vuelo dependerá de las condiciones climáticas y del tamaño de las infestaciones que se van a registrar. Si la visibilidad es buena, se recomienda una altura de 450 a 900 m (1500 a 3000 pies) para detectar y evaluar infestaciones conteniendo 10 o más árboles. Bajo condiciones nubladas, parcialmente con nubes o en el caso de la detección de infestaciones pequeñas (menos de 10 árboles), la altura de vuelo tendrá que variar entre los 300 a 450 m (1000 a 1500 pies).

Alturas de vuelo menores no permiten identificar las marcas de terreno y dificultan la orientación. También, antecedentes en Texas muestran que los brotes pequeños (1 a 5 árboles) son abandonados por Dendroctonus frontalis relativamente rápido o bién son provocados por otros agentes. En contraste, los brotes que tienden a expandirse y requieren de algún tratamiento de control son aquellos que muestran 10 o más árboles infestados, particularmente a mediados o a finales de verano. Por lo tanto, el tamaño mínimo de los brotes que deben ser trazados es fijado aproximadamente en 10 árboles (umbral de detección). Estos brotes de "alta prioridad" son detectables a una mayor altitud.

Como Reconocer, Evaluar y Trazar Brotes de D. frontalis

En el caso de Dendroctonus frontalis, el objetivo de un vuelo de detección aérea es buscar y trazar en mapas brotes activos para iniciar programas de control. Con experiencia, un observador aéreo puede distinguir entre los brotes de Dendroctonus en expansion, los brotes ya inactivos y aquellos grupos de árboles muertos debido a otras causas.

Reconociendo Brotes de D. frontalis

La cría de Dendroctonus frontalis se desarrolla en una forma rápida. Dentro de las 4 a 6 semanas en que fué atacado el árbol, la cría del escarabajo inicia su emergencia, aúnque el follaje de los árboles todavía esté verde. Debido a este retraso en la decoloración del follaje, muchos brotes pueden ya estar "inactivos" (abandonados por la cría de Dendroctonus) antes de que las brigadas terrestres logren revisarlos. Los brotes inactivos no requieren de control.

Algunos de los brotes de Dendroctonus se expanden a medida que los adultos emergen y atacan pinos en las orillas de los brotes. El crecimiento contínuo del brote es común cuando las poblaciones del descortezador son altas. Desde el aire, los brotes en expansión aparecen como un grupo de árboles de copa roja o amarillenta, sin embargo, frecuentemente las brigadas terrestres encuentran descortezadores en los árboles verdes adyacentes al brote. No todos los brotes tienen una expansión después de su detección, pero aquellos que lo hacen a menos de que sean controlados pueden provocar fuertes pérdidas de madera.

Figura 5. Brote en expansión típico de Dendroctonus frontalis.

Cuando son detectables, los brotes nuevos generalmente presentan árboles con copa amarillenta, sin mostrar otro tipo de coloración. Sin embargo, los brotes en expansión de Dendroctonus muestran típicamente varios grados de decoloración (fig. 5). Los diferentes colores de follaje marcan la expansión del descortezador. Después de 8 a 12 semanas, los árboles muertos por el escarabajo en el centro del brote pierden sus acículas. Junto a estos árboles de copa desnuda, se encuentran los árboles de copa roja que no contienen más escarabajos. También se observan los árboles amarillentos que han sido muertos más recientemente. Los árboles recién infestados en los margenes del brote tienen copas verdes, y desde el aire no es posible distinguirlos de los árboles no infestados.

Distinguiendo Brotes de Dendroctonus de otros Problemas

Comunmente en los vuelos de detección se observan grupos de árboles muertos con copas rojas. Estos pueden indicar brotes de Dendroctonus que se han convertido en inactivos o que ya no se encuentran en expansión. Pero las copas rojas pueden haber sido provocadas por rayos, incendios, herbicidas u otros descortezadores secundarios. Observando más cercanamente, se puede aprender a reconocer los daños provocados por otros factores y así evitar reportarlos como daño de Dendroctonus.

Fuego - Los árboles muertos por incendios recientes aparecen como manchones rojos o cafes (fig. 6). Un incendio leve a veces quema a los árboles sin matarlos, dejando la parte inferior de la copa roja, mientras que la parte superior permanece verde. El suelo quemado bajo los árboles y las brechas cortafuego (si es que fueron hechas) también señalan la presencia de fuego.

Figura 6. Arbolado de color café y el suelo
quemado señalando un incendio reciente.

Enfermedades foliares - Los pinos infectados por enfermedades del follaje, especialmente manchas foliares (hongos) pueden mostrar síntomas similares al ataque de Dendroctonus. Los árboles afectados en forma moderada presentan copas superiores más verdes que las copas inferiores. Cuando se inicia el crecimiento de la primavera, aparecen en estos árboles los brotes terminales verdes; los árboles con infestación de Dendroctonus, una vez que se han tornado rojos, ya no vuelven a brotar.

Herbicidas - Franjas uniformes de copas amarillas y rojas a lo largo de líneas eléctricas, caminos y vías de ferrocarril frecuentemente indican la aplicación de herbicidas y no las infestaciones de Dendroctonus. Aspersiones aplicadas a cultivos agrícolas frecuentemente son acarreadas a rodales adyacentes por el viento, provocando una decoloración del follaje. Cuando los daños por herbicida se presentan en rodales mixtos de pino y de latifoliadas, las latifoliadas son también dañadas al igual que los pinos. En operaciones de mejoramiento del rodal, las latifoliadas son las únicas que muestran daño.

Otros descortezadores - Durante las Inspecciónes aéreas pueden observarse árboles aislados y con follaje rojizo que indican daños por rayos o ataques por descortezadores diferentes a Dendroctonus frontalis. La mayoría de las infestaciones de descortezadores del género Ips son pequeñas y aisladas, presentando solo unos cuantos árboles de un solo color (fig. 7), en comparación con los diferentes tonos que se observan en los brotes de Dendroctonus frontalis (ver fig. 5). Las infestaciones de Ips ocurren frecuentemente durante sequías prolongadas, en áreas reciéntemente aprovechadas, o bién enrodales

Figura 7. Arboles aislados infestados por descortezadores del género Ips.
dañados por tormentas. En el caso de infestaciones grandes, la inspección terrestre es el único medio de determinar si la infestación fue producida por Dendroctonus o por Ips.

Evaluando el Potencial de Expansión del Brote

El principal objetivo del programa de control de Dendroctonus es reducir las pérdidas de madera, localizando y tratando las infestaciones en expansión. Los brotes que no están en expansión son abandonados rápidamente por los escarabajos y tienen poca necesidad de control. Para apoyo de las brigadas terrestres, se requiere distinguir a los brotes con síntomas visibles de expansión de aquellos brotes que probablemente se van a extinguir por sí solos.

¿Cómo puede decidirse, desde el aire, si un brote está en expansión? Las copas amarillentas son el indicio de más valor. Un brote en expansión tendrá, por lo menos, algunos árboles con copas amarillentas (fig. 5). Un brote que está expandiéndose rápidamente presenta tantas copas amarillas como rojas. La localización de los árboles amarillos dentro del brote marca la dirección en la que se está expandiendo, la cual puede ser en una sola dirección (fig. 5), o en varias (fig. 8). Cuando un brote no se está expandiendo, no tendrá tales árboles (fig. 9). Para propósitos de control, no se deben registrar aquellos brotes sin árboles con copa amarilla.

Durante epidemias de Dendroctonus, los brotes pueden variar en tamaño de un solo árbol infestado a varios cientos de árboles. Como una regla general en el caso de D. frontalis, entre más grande un brote, mayor la probabilidad de que se expanda. Se puede ayudar grandemente en las operaciones de control si se reportan los brotes con un total de 10 o más árboles con copas rojas o amarillas. Los brotes con menos de 10 árboles no tienen gran probabilidad de expansión y estarán inactivos en el transcurso del año (fig. 10). Este mínimo o umbral de detección también evitará registrar algunos brotes pequeños de Ips y de algunas especies de Dendroctonus no peligrosas, las cuales son menos probables de provocar pérdidas económicas. Ciertamente, puede que no se considere algunos brotes de Dendroctonus frontalis o de otra especie de importancia usando este umbral, pero estos serán registrados posteriormente si sobrepasan el umbral de 10 árboles. En el caso de infestaciones severas, los administradores del bosque usarán un tamaño umbral mayor, si la carga de trabajo de las brigadas terrestres es demasiado alta.

Figura 8. Brote de Dendroctonus en
expansión en diferentes direcciones.
Figura 9. Brote sin expansión
(sin árboles de copa amarilla).
Figura 10. Brote pequeño con poca
actividad de Dendroctonus.

Determinando Prioridades para la Inspección Terrestre

Sí el número de brotes es grande, debe de asignarse una prioridad para la inspección terrestre para cada uno de los brotes reportados. Anotar al momento de observación la estimación del tamaño del brote y la prioridad de inspección terrestre en la foto o en el mapa. Las brigadas terrestres pueden determinar qué sitios deben ser revisados inmediatamente y cuáles dejar para cuando se tenga más tiempo. La tabla 2 muestra un ejemplo de una tabla de prioridades para los observadores aéreos.

La experiencia ha mostrado que las infestaciones de Dendroctonus con más que 30 árboles con copas amarillas (fig. 11) en rodales maduros de madera para aserrío (fig. 5) o en plantaciones densas (fig. 12) son las más aptas para expandirse, a menos de que sean controladas. Se debe asignar a estas áreas una prioridad mayor que aquellos brotes en sitios menos densos o en rodales que contienen más latifoliadas que pinos.

Figura 11. Brote de alta prioridad con muchos
árboles con copas amarillentas.
Figura 12. Brote activo de Dendroctonus
frontalis
en una plantación de pino.

Muchos forestales prefieren la corta y aprovechamiento de la madera infestada por Dendroctonus para su control. El brote debe ser accesible y tener suficiente volumen para justificar las actividades de recuperación. Un maderero puede encontrar rentable el construir un camino cuando existe el riesgo de perder un gran volumen de madera. Pero volúmenes menores solamente serán recuperados cuando la madera se encuentre cerca de un camino. Si esta actividad es la única alternativa para el control en esta área, debe darse prioridad baja para inspección terrestre a brotes pequeños e inaccesibles.

El objetivo del manejo influye en la asignación de prioridades. Un brote en un área residencial o recreativa, por ejemplo, puede requerir acción inmediata; pero un brote en un área silvestre o en rodales no comerciales tendría una prioridad baja.


Tabla 2. Ejemplo de una tabla para establecer prioridades de inspección terrestre desde el aire. Escoga la clasificación que mejor describa al brote.


Prioridad de inspección terrestre Clasificación del brote

Prioridad 1 (alta)

Más árboles con copas amarillas que rojas (fig. 9)

En rodales naturales densos de pinos o en áreas con antecedentes de ataques de Dendroctonus (fig. 6)

Acceso fácil o volumen alto de recuperación (fig. 6)

En plantaciones o en otras áreas de alto valor (fig. 10)

Con riesgo de pasar límites de propiedad y afectar rodales de alto valor


Prioridad 2 (rompimiento) Arboles con copas amarillas en brotes reportados previamente como inactivos o controlados (fig. 11)


Prioridad 3 (media) Más árboles con copas rojas que amarillas (fig. 5)

Acceso malo, o bién, bajos volumenes de recuperación

Prioridad 4 (baja) Pocos árboles con copas amarillas (fig. 8)

Arboles infestados rodeados por latifoliadas o campo abierto

Difícil de localizar en el campo debido al tamaño pequeño, o bién, inaccesibles

Volumenes no comercializables o bajo volumen recuperable

Trazando Infestaciones de Dendroctonus

Cuando se localizan árboles muertos o moribundos desde el aire, el observador debe:

  1. decidir si los árboles muertos muestran los síntomas de un ataque de Dendroctonus,
  2. revisar el mapa para determinar si el brote ha sido trazado en vuelos anteriores,
  3. buscar señales de actividad reciente de Dendroctonus (árboles con copas amarillentas),
  4. estimar el tamaño relativo del brote (número total de árboles muertos o infestados) y registrar esta estimación junto a su localización en el mapa,
  5. asignar una prioridad para la inspección terrestre y registrarla en el mapa.

Si el brote parece ser una infestación de Dendroctonus, reune las condiciones de tamaño para ser registrado, y contiene señales de actividad reciente, la localización del brote debe ser trazada en el mapa en la forma más exacta usando el símbolo apropiado (tabla 3). El observador debe tomar en cuenta las marcas del terreno (intersecciones de caminos, claros, líneas eléctricas, etc.) para trazarlo en el mapa lo más exacto posible. La presencia de pinos con copa amarillenta indica la presencia de actividad rueciente de escarabajos.

Se debe apuntar una estimación del tamaño relativo del brote junto a su localidad en el mapa (ver fig. 3). Existen dos métodos para estimar el tamaño de los brotes. Uno consiste en el registro del número total de árboles muertos o moribundos, que es un índice de la cantidad de madera que puede ser recuperada. El otro método es el de registrar aquellos árboles con copas amarillentas y rojas, pero sin tomar en cuenta a aquellos que han perdido la totalidad de su follaje. Este último método es una mejor estimación de los árboles que aún contienen escarabajos. Los escarabajos ya emergieron de aquellos árboles con copa roja. Sin embargo, al incluir los árboles de copa roja en la estimación del tamaño del brote, se compensaría por aquellos árboles verdes recién infestados. Estos árboles verdes pueden significar una proporción importante de la población de Dendroctonus pero, para el observador, son indistinguibles de aquellos árboles no atacados.

Antes de seleccionar uno de estos métodos para estimar el tamaño de los brotes, debe revisarse la política de inspección de la organización con la que se esté trabajando, asegurandose de informar a las brigadas terrestres de qué método se va a usar. Finalmente, debe asignarse una prioridad de inspección terrestre a cada uno de los brotes detectados (ver tabla 2).

Para determinar con exactitud la localización del brote, frecuentemente es necesario partir de la línea Norte/Sur o Este/Oeste y sobrevolar el brote en círculos. Una vez que el brote ha sido trazado correctamente, la avioneta debe regresar a la línea de vuelo y reasumir el vuelo de detección. Es muy importante trazar los brotes lo más exactamente posible. Un brote mal localizado puede provocar una gran pérdida de tiempo a las brigadas terrestres al buscar en un área equivocada.


Tabla 3. Símbolos sugeridos para usarse en los vuelos de detección de Dendroctonus frontalis.


Fuente de información Símbolo1 Descripción

Reconocimiento aéreo inicial 20/1  ¤ Brote nuevo con 20 árboles y prioridad 1 para revisión terrestre (el color usado indica la fecha del vuelo)

Información de revisión terrestre 15/3  l Brote inactivo al realizar revisión terrestre (use esta información actualizar el mapa de vuelo antes del próximo vuelo)

Información de control 50/1  Ä Brote controlado desde el último vuelo (información para actualizar el mapa antes del siguiente vuelo)

Siguiente vuelo 20/4  Ø Brote observado previamente aparentemente inactivo desde el aire, sin árboles con copas amarillentas

Siguiente vuelo 100/1  Ä
R-20
Brote controlado, desde el aire se observa un rompimiento con 20 árboles activos

Siguiente vuelo 10/4  ¤
100/1
Brote visto previamente actualizado de 10 a 100 árboles activos y de prioridad 4 a 1

1 Algunas organizaciones prefieren el uso de símbolos cuadrados para indicar que la localización del brote no está    exactamente trazada.

El mismo juego de mapas deberá ser usado durante toda la estación. De esta manera, los brotes detectados no serán reportados en más de una ocasión. Además, los brotes registrados como controlados o inactivos pueden ser revisados para detectar alguna actividad en vuelos posteriores. Incluso, infestaciones marcadas en el mapa pueden servir como marcas de terreno en un área grande sin caminos.

Antes del segundo vuelo de detección y demás vuelos subse-cuentes, los mapas deben ser actualizados para mostrar el estado actual de todos los brotes detectados anteriormente. Al marcar que brotes se han reportado como controlados o inactivos, el observador puede Inspecciónar estos brotes durante el vuelo para determinar si existen re-infestaciones. Los símbolos sugeridos para usarse en la detección aérea se enumeran en la tabla 3.

Para mayor claridad, se debe usar un lápiz de diferente color para cada uno de los vuelos. Para cada uno de los vuelos de detección, debe anotarse en los mapas la fecha y el color usado, así como los nombres de los observadores y cualquier situación especial (climática o técnica) del vuelo.

Reporte y Evaluación de la Información de Detección

Una vez que se ha completado el vuelo, la localidad de los brotes, el número de árboles en cada sitio, así como toda la información pertinente debe ser transmitida a las brigadas terrestres. Se recomienda que los observadores sin experiencia participen en las revisiones terrestres para compartir la frustración que genera el buscar brotes mal trazados.

Para ayudar en la interpretación y evaluación, los resultados de la inspección debe ser sumarizada en forma tabular de acuerdo al tamaño de los brotes en cada área sobrevolada. El resumen debe mostrar el número de brotes en clases progresivas de acuerdo a su tamaño, como se muestra en la tabla 4. Si se usa un umbral de detección de 10 árboles, las categorias a usarse en el tamaño de los brotes serán 10, 11-20, 21-50, 51+ árboles. Debe darse una atención particular a brotes con más de 20 árboles actualmente infestados, ya que estos aportarían la mayor cantidad de pérdidas de madera si no son controlados. Un parámetro importante obtenido en los vuelos de detección es el número de brotes (o árboles infestados) por 1000 hectáreas de bosque de pino. Este parámetro es útil en la evaluación del grado de actividad en el área, como comparación entre áreas, o bién para comparar los vuelos de detección en la misma área. En general, cuando la población ex- cede un limite de 3 brotes por 1000 hectáreas de bosque, se considera que la actividad del insecto ha alcanzado un nivel epidémico.

Tabla 4. Formato sugerido para resumir los datos de detección aérea de un solo vuelo de detección.


Area sobrevolada Tamaño del brote (numero de copas rojas y amarillentas)

  1-5 6-10 11-20 21-50 51+

Distrito de Yoro1 54 20 8 2 1

Distrito de Olancho1 37 15 4 5 0

1 Datos tomados en Honduras

Inspecciónes Aéreas de Seguimiento

Para ayudar a los programas de control, los vuelos de inspección deben de realizarse cada 4 a 6 semanas (ver fig. 4). Durante mediados de verano, es útil el visitar los brotes reportados en vuelos anteriores pero que no han sido Inspecciónados por la cuadrillas terrestres. Recuérdese que, debido a los cambios rápidos del follaje en climas más cálidos, el mismo brote puede verse diferente desde el aire después de varias semanas de la detección. Muchos brotes que aparecían activos pueden ya no contener árboles de copa amarilla en agosto o septiembre (fig. 9). Después de una inspección de seguimiento, se puede asumir con bastante seguridad que estos brotes han detenido su expansión y se les puede asignar una prioridad baja de inspección terrestre. Si todos los árboles infestados han perdido su follaje, pueden ser declarados inactivos.

Algunos brotes que aparecen primero pequeños pueden haber crecido para el tiempo del siguiente vuelo. Si este es el caso, debe de actualizarse el tamaño y la prioridad para su revisión. En infestaciones grandes, se puede asistir a las brigadas dibujando los limites de la infestación en el mapa o fotografía aérea.

Finalmente, durante los vuelos a mediados de verano, debe inspeccionarse los brotes controlados para buscar señales de actividad de los escarabajos (rompimiento). Este rompimiento aparece como un grupo de árboles amarillos o rojos en las orillas del área controlada (fig 13). Repórtese todos los rompimientos.

Figura 13. Rompimiento después
de un tratamiento de cortar y dejar.

Resumen del Vuelo de Detección Aérea

Para detectar, evaluar y reportar los brotes de Dendroctonus, proceda de acuerdo a los siguientes puntos:

  1. Decidir el área que se va a sobrevolar.

  2. Trazar líneas de vuelo paralelas, a intervalos equidistantes (de N/S o de E/O) en mapas de escala apropiada, y preparar los mapas para su uso más conveniente en el avión.

  3. Antes de cada vuelo, actualizar los mapas para mostrar los brotes más recientemente controlados o que hayan sido reportados como inactivos.

  4. Solicitar pilotos con experiencia y avionetas adecuadas, y organizar una reunión previa al vuelo para que el piloto y el navegante puedan entenderse claramente sobre qué es lo que se va hacer y dónde se va a realizar.

  5. Mantener las líneas de vuelo, excepto cuando se vuele en círculos alrededor del brote para asegurar la exactitud de su ubicación.

  6. Al encontrar un grupo de árboles muertos o moribundos, decidir si los árboles observados presentan síntomas de ataque de Dendroctonus. Buscar al menos algunos árboles muertos o moribundos que tengan copas amarillentas.

  7. En brotes donde se sospeche actividad de Dendroctonus, determinar si el número de árboles rojos y amarillos es mayor que el tamaño mínimo para ser reportado.

  8. Trazar todas las infestaciones registrables lo más exactamente posible en un mapa o en una foto. Use marcas del terreno, como intersecciones de caminos, claros, lagos, etc.

  9. Estimar y registrar el total de árboles afectados (árboles sin follaje + rojos + amarillos) o bién el número de árboles recién infestados (rojos + amarillos).

  10. Asignar una prioridad de inspección terrestre, basada en la tabla de prioridades (tabla 2). Registrar esta información en la fotografía o mapa.

  11. Aprovechar el vuelo para revisar los brotes previamente reportados, o para re-evaluar los brotes no controlados; además para re-ubicar cualquier brote que las cuadrillas terrestres no hayan podido encontrar.

  12. Comunicar toda la información a las brigadas de inspección terrestre.

Diferencias Regionales

Los procedimientos discutidos en esta folleto fueron desarrollados principalmente en el Estado de Texas. Algunas de las recomendaciones requieren de modificaciones para su uso más eficiente en otras regiones en el rango de distribución de Dendroctonus frontalis, en las que pueden existir menos o más generaciones al año y/o las condiciones del bosque sean diferentes.

Reconocimientos

Esta guía está basada en las publicaciones de Billings y Doggett (1980) y Billings y Ward (1984). Las fotografías fueron provistas por Ronald Billings del Servicio Forestal de Texas.

Literatura Citada

Billings, R. F., and C. Doggett. 1980. An aerial observer's guide to recognizing and reporting southern pine beetle spots. U. S. Department of Agriculture, Combined Forest Pest Research and Development Program, Agriculture Handbook No. 560. Washington, D.C. 19 p.

Billings, R. F., and J. D. Ward. 1984. How to conduct a southern pine beetle aerial detection survey. Texas Forest Service Circular 267. Lufkin, TX. 19 p.

Billings, R. F., J. E. Flores L. y R. S. Cameron. 1996. Los escarabajos descortezadores del pino, con énfasis en Dendroctonus frontalis: Métodos de control directo. Texas Forest Service Publication 150. Lufkin, TX. 19 p.

Billings, R. F., H. A. Pase III y J. E. Flores L. 1990. Los escarabajos descortezadores del pino, con énfasis en Dendroctonus frontalis: Guia de campo para la inspección terrestre. Texas Forest Service Publication 146. Lufkin, TX. 19 p.

Dull, C. W. 1980. Loran C radio navigation system as an aid to southern pine beetle surveys. U. S. Department of Agriculture, Combined Forest Pest Research and Development Program, Agriculture Handbook No. 567. Washington, D.C. 19 p.


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