El Gorgojo Descortezador del Pino (Dendroctonus frontalis) en Centroamérica

Cómo Reconocer, Prevenir y Controlar Plagas

Publicación 0605/15000
Servicio Forestal de Texas
2005

Contenido

Portada - Vista aérea de un brote de gorgojos sobre un bosque de pino en la Región Forestal de Olancho, Honduras

Adulto del gorgojo descortezador del pino, Dendroctonus frontalis (fotografía magnificada); tamaño actual = 3-4 mm de largo.


Cómo Reconocer, Prevenir y Controlar Plagas

por
Ronald F. Billings
Servicio Forestal de Texas
y
J. Vicente Espino Mendoza
Corporación Hondureña de Desarrollo Forestal

Introducción

Los escarabajos descortezadores (llamados gorgojos del pino en Centroamérica) de los géneros Dendroctonus e Ips son los insectos de mayor importancia económica en los bosques de coníferas y se extienden desde Canadá y los Estados Unidos hasta Nicaragua. De las varias especies que se encuentran en Centroamérica, el gorgojo descortezador Dendroctonus frontalis es una de las plagas más dañinas. Las pérdidas provocadas por éste pueden ser reducidas a través de programas de monitoreo, detección, evaluación y control directo (ver Billings et al. 1990, 1996 a, b). Sin embargo, la medida más recomendada para prevenir las plagas es el buen manejo del rodal potencialmente susceptible antes de que las plagas aparezcan.

Esta guía de campo describe cómo reconocer los ataques del Dendroctonus frontalis y distinguirlos de los ataques de los gorgojos secundarios del género Ips. Además, describe los bosques de pino más susceptibles a ataques de gorgojos descortezadores y cómo aplicar métodos de prevención y control directo. Estas recomendaciones son basadas en los muchos años de experiencia de los autores en el manejo de plagas en Honduras, Nicaragua, Guatemala y el estado de Texas.

¿Qué es el gorgojo del pino?

El gorgojo del pino es un insecto descortezador que ataca los pinares. Entre las varias especies de gorgojos del pino en Centroamérica, una de las más destructivas es el Dendroctonus frontalis. Los adultos (ver foto en la portada) son escarabajos pequeños (miden de 3 mm hasta 4 mm de largo, como la mitad de un grano de arroz). Inician sus ataques en pinos debilitados por rayos, fuegos, alta densidad de rodal u otras causas.

Una vez que tienen más de 30-50 pinos infestados, las infestaciones (brotes) son capaces de crecer rápidamente si no se aplica ningún control (ver foto en la portada). Bajo estas condiciones de plaga, los gorgojos pueden matar hasta pinos sanos en bosques ralos. Las crías del gorgojo (huevos, larvas, pupas y adultos nuevos) se desarrollan dentro de la corteza de pinos infestados (Fig. 1), cumpliendo el ciclo de vida en 4 a 6 semanas. Al emerger del árbol, los adultos nuevos vuelan en búsqueda de un hospedante nuevo y solamente sobreviven unos pocos días fuera del árbol.

Figura 1: Los estados de desarrollo del gorgojo del pino constan de huevo, larva, pupa y adulto; el ciclo de vida dura de 4 a 5 semanas dentro del árbol y unos pocos días afuera.

¿Cómo se reconocen los ataques del gorgojo del pino?

A primera vista, el síntoma de que un árbol ha sido atacado por el gorgojo del pino es el descoloramiento del follaje. Las acículas cambian de color verde a color amarillento y luego a rojo o marrón (Fig. 2). Al acercarse a un pino infestado, uno puede ver pequeñas acumulaciones de resina o "grumos" en las grietas de la corteza, que indican las entradas de gorgojos padres (Fig. 3). Al sacar la corteza de un pino con copa amarillenta o roja, se encuentran galerías en forma de "S" y llenas de aserrín (Fig. 4), indicando ataques del Dendroctonus frontalis.

Si las galerías son en forma de "Y" o "H" y vacías de aserrín, éstas señalan ataques por los escarabajos secundarios del género Ips (Fig. 5). Por lo general, los escarabajos de Ips se encuentran en los mismos árboles atacados por el Dendroctonus frontalis, ocupando la parte superior del fuste. En el caso de pinos tumbados o trozas, la presencia de aserrín de color café sobre la corteza es otro signo del ataque de Ips (Fig. 6). Es importante reconocer que los gorgojos del pino del género Dendroctonus solamente atacan árboles en pie. En cambio, los de Ips prefieren colonizar pinos tumbados o árboles en pie muy debilitados por sequías, resinación severa, fuegos u otras causas y rara vez producen brotes en expansión.

Se han propuesto tres categorías de árboles infestados, las que reflejan las diferentes fases del ataque (Fig. 2). El número de árboles en cada una de las fases de desarrollo y dónde se ubican en el brote es la clave para determinar si un brote es activo y crecerá. Es esencial reconocer estas tres fases para determinar correctamente la necesidad de control (para más detalles, ver Billings et al. 1990).

Figura 2: En brotes de Dendroctonus frontalis en expansión, se pueden distinguir pinos en las tres fases de ataque; fase 1 con follaje verde, grumos blandos de resina en la corteza y la superficie de la madera de color blanco (sin galerías del gorgojo); fase 2 con copa amarillenta, galerías serpenteadas bajo la corteza y superficie de la madera de color café; fase 3 con copa roja, marrón o sin follaje y con pequeños orificios de salida en la corteza.

Fase 1: Pinos con ataques recientes (dura 5-10 días).

Fase 2: Pinos con crías de Dendroctonus frontalis (dura 25-35 días).

Fase 3: Pinos muertos y abandonados por el gorgojo.

Un pino bajo ataque por el Dendroctonus frontalis (fase 1) se reconoce por la copa verde y los grumos frescos de resina en la corteza. Un pino infestado con las crías del gorgojo (fase 2) tendrá la copa amarillenta con los grumos más secos y duros. Mientras tanto, un pino muerto y abandonado por los gorgojos (fase 3) se caracteriza por tener la copa roja o marrón con muchos orificios pequeños de salida en la corteza suelta. Un brote del gorgojo en expansión tendrá más de 20 pinos infestados con algunos árboles en cada fase de desarrollo.

Figura 3: Los grumos (tubos de resina) que indican ataques de los gorgojos adultos en el fuste de un pino.

Figura 4: Las galerías en forma de "S" llenas de aserrín caracterizan los ataques del gorgojo del pino Dendroctonus frontalis. Es común encontrar las larvas blancas del gorgojo bajo la corteza de los árboles infestados con copas amarillentas (fase 2).

Figura 5: Galerías bajo la corteza de pino en forma de "Y" o "H" que están vacías de aserrín (a) indican ataques de los gorgojos descortezadores del género Ips. En este caso, las galerías llenas de aserrín que se extienden de las galerías principales fueron hechas por las larvas de Ips.

Figura 6: En pinos tumbados o en trozas, los montones de aserrín de color rojo o café sobre la corteza son otro signo del ataque de los gorgojos secundarios de Ips.

¿Cuáles bosques son más susceptible al ataque?

Según su nombre, el gorgojo del pino sólo ataca pinos y no a latifoliados. Entre los pinos que se encuentran en Centroamérica, el Pinus oocarpa y el Pinus caribaea son los más susceptibles al ataque. Los rodales con mayor susceptibilidad al ataque del gorgojo están caracterizados por una alta densidad (Fig. 7), una reducción en el crecimiento radial, debilitados por fuegos (Fig. 8) u operaciones de resinación (Fig. 9a) y/o ubicados en suelos pobres. Los brotes de Dendroctonus frontalis en Centroamérica comúnmente empiezan encima de los cerros y crecen hacia abajo (ver foto en la portada). Las sequías extremas y las inundaciones aumentan la probabilidad de las plagas del gorgojo, especialmente del género Ips.

¿Cómo se pueden prevenir las plagas?

Sin duda, el mejor método de reducir las pérdidas en los bosques debido a los gorgojos es aplicar todos los años un buen manejo forestal, monitorear constantemente la condición del rodal y controlar los brotes tan pronto como sean detectados. Se recomiendan las siguientes medidas preventivas para mantener los bosques de pino en un estado de buena salud:

  • Eliminación de los pinos de alto riesgo: Durante los primeros años del establecimiento de los rodales, se recomiendan los raleos de saneamiento, que consisten en la eliminación de los árboles de mala forma, los bifurcados, los suprimidos, los con copas quebradas y los que tienen troncos sinuosos. También, se deben eliminar los árboles infectados severamente por los muérdagos, las enfermedades u otros agentes fitosanitarios. Tales árboles debilitados pueden atraer los gorgojos de los géneros Dendroctonus e Ips.
  • Regulación de las densidades: En los bosques jóvenes, se deben hacer raleos (aclareos) cada 5-10 años empezando a los 8 - 12 años de edad para reducir la competencia entre los árboles y mantener un crecimiento rápido (Fig. 10). Los rodales de pino que han sido raleados periódicamente son más capaces de resistir el ataque inicial y también el crecimiento de brotes establecidos. Una densidad ideal de rodal sería entre 18 - 20 metros cuadrados por hectárea (80 - 90 pies cuadrados por acre). Los árboles con copas escasas, los suprimidos e intermedios, son los primeros a cortar, dejando en pie los árboles dominantes y codominantes con características de buena salud (copa viva y vigorosa).
  • Evitar los incendios forestales: Los bosques debilitados frecuentemente por fuegos o incendios son más susceptibles al ataque de gorgojos (Fig. 8). En cambio, en los rodales de 10 años o más de edad, las quemas prescriptas cada 3-5 años pueden reducir la competencia entre los árboles al eliminar los árboles suprimidos en los rodales muy densos y las plantas en el sotobosque.
  • Reducir los daños durante el aprovechamiento forestal: Durante los raleos y otras oportunidades de aprovechar árboles de un rodal, se deben tomar precauciones para minimizar las heridas en los pinos vivos. Al mismo tiempo, se deben marcar y aprovechar los pinos dañados por rayos, operaciones abandonadas de resinación, muérdagos, enfermedades u otras causas de mala condición. Si algunos árboles quedan sin corteza en los troncos debido al equipo de extracción (Fig. 9b), éstos también deben ser eliminados del rodal.
  • Regeneración de los rodales sobremaduros: Los pinos de edad mayor (más de 60 años) son menos resistentes a los ataques del gorgojo. En bosques comerciales, los rodales sobremaduros deben ser aprovechados y los sitios regenerados nuevamente con pinos.
  • Plantar los pinos en sitios adecuados: Los pinos no crecen bien si no son plantados en sitios adecuados. Los pinos ubicados en suelos muy pobres o no muy profundos tienen un alto riesgo de ser afectados por insectos y enfermedades.
  • Favorecer los rodales de diversas edades y de especies más resistentes: Los bosques de pino sufren menos daño de plagas si constan de una diversidad de especies y edades. Por ejemplo, en Honduras el Pinus oocarpa y el Pinus caribaea son más susceptible a los ataques de gorgojos en comparación al Pinus pseudostrobus. En Guatemala, el Pinus ayacahuite es la especie de pino de menor susceptibilidad. Los bosques de pino mezclados con latifoliados son menos susceptibles al ataque del gorgojo que los bosques puros de pino.

En resumen, el buen manejo forestal es sumamente importante para asegurar bosques sanos y productivos. Se debe formular y llevar a cabo el plan de manejo forestal durante todas las etapas de crecimiento del rodal. Los rodales de alto riesgo pueden ser identificados y tratados para reducir su susceptibilidad y potencial para ataques de insectos y enfermedades. Los rodales y bosques que son altamente resistentes al ataque del gorgojo del pino y otras pestes deben ser un primer objetivo del manejo; la silvicultura preventiva ofrece la más práctica y duradera forma de lograr el objetivo.

En pocas palabras, "Buen manejo del bosque, es buen manejo de la plaga."

Figura 7: Los rodales muy densos de pino son muy susceptibles al ataque del gorgojo del pino.

Figura 8: Los rodales debilitados por fuegos anuales o incendios frequentamente están atacados por los gorgojos descortezadores.

Figura 9: Los pinos utilizados por resinación y quemados a menudo (a) igual que los pinos dañados por equipo de extracción (b) atraen los gorgojos descortezadores y deben ser eliminados del rodal.

Figura 10: Los bosques de pino que han sido raleados son más resistentes al ataque inicial del gorgojo y también a la expansión de brotes una vez establecidos.

¿Cómo aplicar los métodos de control directo?

En Centroamérica, las plagas del gorgojo del pino son cíclicas, ocurriendo por lo general cada 10-20 años y duran de 2-5 años. Durante los períodos de plagas, si no se aplica ningún control, aún los bosques sanos pueden ser atacados por los gorgojos una vez que sus poblaciones aumentan a niveles altos. Así que, es muy importante que el dueño del bosque y/o el técnico forestal se preocupe de la detección y el control a tiempo de los brotes existentes. Ver las guías de campo para detección (Billings et al. 1996a), inspección terrestre (Billings et al. 1990) y control directo (Billings et al. 1996b) para obtener más detalles.

Se deben controlar los brotes en expansión (Fig. 11) mientras que estén pequeños usando el método de cortar y controlar (cortar y dejar) (Fig. 12) para así reducir las pérdidas económicas y ecológicas. Para detener el avance de brotes muy grandes (más de 10 ha.), se recomienda aplicar una franja de contención, tumbando todos los pinos de fase 1 y algunos pinos sanos adyacentes (20-50 m de ancho) alrededor del frente activo (Fig. 13). Una vez que el brote esté controlado, se deben seguir tumbando los árboles de la fase 2 y, finalmente, aprovechar y utilizar los árboles tumbados (Fig. 14). De igual manera para no trasladar la plaga a otros lugares, es recomendable descortezar las trozas infestadas (Fig. 15), antes del transporte. Este tratamiento además genera empleo local en las comunidades inmediatas a las áreas afectadas por la plaga.

Figura 11: Un brote de Dendroctonus frontalis en expansión contiene pinos en las tres fases de ataque y merece una alta prioridad para control.

Figura 12: Cortar y controlar (cortar y dejar) es el método más recomendado para controlar los brotes en expansión de tamaño pequeño y mediano (menos de 10 hectáreas). Se debe aplicar cortar y controlar al brote lo más pronto possible después de haberlo detectado y antes de que afecte más de una hectárea.

Figura 13: Para controlar los brotes grandes de más de 10 hectáreas de tamaño, se recomienda aplicar una franja de contención, tumbando todos los pinos de fase 1 más una franja preventiva de pinos sanos (20-50 m de ancho en ambos estados, atacados y sanos) alrededor del frente activo.

¿Cómo restaurar las áreas afectadas?

Lamentablemente, muchos bosques afectados por los gorgojos del pino sufren un cambio en el uso del terreno después que termina la plaga. Para evitar la pérdida permanente de los bosques, el dueño o técnico forestal debería restaurar el área afectada, asegurando así nuevos bosques para el futuro.

Se recomiendan eliminar los pinos muertos y limpiar el área afectada para favorecer la regeneración natural de los pinos. Si no hay suficientes árboles semilleros de pinos disponibles, se deben usar plántulas de un vivero. Será importante proteger los pinos jóvenes contra fuegos o incendios por un mínimo de cinco años para establecer una nueva plantación.

Figura 14: Una vez que el brote quede controlado, se deben aprovechar los árboles tumbados y muertos en pie para reducir las pérdidas económicas, como se ven en estas operaciones de salvamento en Nicaragua (a) y Honduras (b).

Figura 15: Antes de transportar las trozas infestadas del sitio, se recomienda descortezarlas, para no trasladar la plaga a otras áreas.

Referencias citadas

Billings, R. F., H. A. Pase III and Jaime Flores L. 1990. Los escarabajos descortezadores del pino, con énfasis en Dendroctonus frontalis: Guía de campo para la inspección terrestre. Texas Forest Service Publication 146. 19 p.

Billings, R. F., Jaime Flores L. and R. S. Cameron. 1996a. Los escarabajos descortezadores del pino, con énfasis en Dendroctonus frontalis: Guía para la detección aérea. Texas Forest Service Publication 149. 27 p.

Billings, R. F., Jaime Flores L. and R. S. Cameron. 1996b. Los escarabajos descortezadores del pino, con énfasis en Dendroctonus frontalis: Métodos de control directo. Texas Forest Service Publication 150. 19 p.

Visite el sitio http://www.barkbeetles.org/spb.html en el Internet para ver estas publicaciones y otra información sobre los gorgojos del pino.

Reconocimientos

Los autores patentizan su agradecimiento a las siguientes personas y organizaciones por sus contribuciones a esta publicación:

A la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (US AID) por proveer los fondos necesarios para preparar y publicar este folleto. En especial a la Srta. Sheila A. Young, Subdirectora de la Oficina Medio Ambiente, Agricultura, y Comercio, USAID/Honduras, por su apoyo y asistencia.

Al Servicio Forestal de los Estados Unidos, Programa Internacional Forestal, al financiar y apoyar los viajes del Dr. Billings a Honduras para conocer la situación de plaga existente en los pinares de Honduras.

A la Administración Forestal del Estado - Corporación Hondureña de Desarrollo Forestal (AFE-COHDEFOR) por el apoyo logístico que les ha proveído al Dr. Billings y a su contraparte el Ing. J. Vicente Espino M. durante sus 23 años de colaboración.

Al Servicio Forestal de Texas por ofrecer los servicios del Dr. Billings y otros empleados que ayudaron con la preparación de esta publicación.

Al Dr. John Foltz, Universidad de Florida, por el uso de la fotografía del gorgojo adulto de Dendroctonus frontalis que se presenta en la portada y al Sr. Richard Kliefoth, Boyce Thompson Institute, por proveer la ilustración en Figura 1. Las otras fotografías utilizadas en este folleto fueron tomadas por el Dr. Ronald Billings.



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